Sobre mí
Yo no quería ser escritor.
Ni humorista.
Ni “ese señor que habla de ansiedad con una sonrisa inquietantemente tranquila”.
Yo quería una vida normal: dormir, trabajar, reírme de vez en cuando y no sentir que mi sistema nervioso estaba ensayando un golpe de Estado cada martes.
Pero la ansiedad apareció con energía de productor ejecutivo. Entró sin permiso, cambió mi guion y decidió que mi vida iba a ser una mezcla entre thriller psicológico y comedia involuntaria.
La buena noticia es que sobreviví.
La mala es que ahora tengo material.
Así que convertí todo aquello en trabajo. Ahora escribo, doy conferencias, hago divulgación y he creado Bye Bye Ansiedad, un proyecto para ayudar a otras personas a entender qué les pasa y cómo trabajarlo de verdad. Sin humo, sin milagros y sin discursos de “vibra alto” mientras tú estás intentando recordar cómo se respira.
He escrito varios libros sobre ansiedad y bienestar, y también me subo a escenarios en formato monólogo porque, cuando el miedo pierde solemnidad, pierde fuerza. Y eso importa.
Soy alguien que pasó por ahí, aprendió, se formó, se cayó unas cuantas veces y decidió compartir herramientas útiles con honestidad y humor. Porque a veces una buena explicación ayuda. Y a veces, además, una risa te devuelve el oxígeno.
Yo no elegí este personaje.
Pero ya que me dieron el papel, pienso interpretarlo como si me fuera la salud en ello.
Que, de hecho, era un poco el tema.